18 octubre, 2015

Un poco de memoria

Hace unos días, mi memoria se refrescó al leer un post otoñal de Jordi Martí. Esa lectura trajo los recuerdos y las palabras de un tiempo que fue muy ilusionante: la participación en Educa con TIC, la colaboración con Aníbal de la Torre y Juanma Díaz, las sonrisas con Néstor Alonso… Sin adjetivos de más, ni exclusiones de ningún tipo, creo que desde ese sitio aportamos cierto vocabulario que aún hoy mantiene su vigencia: por ejemplo, storytelling, digital storytelling y, sobre todo, narrativa digital.

Si he contado todo esto es porque acabo de leer otro post, aunque en este caso de una amiga y colega de Iquique, en Chile. Sus palabras tan generosas conmigo hicieron que el nombre de Eugenia me llevase de nuevo a Contomundi, donde nos conocimos a través de las historias. Ella se inscribió en la primera edición del MOOC Uso educativo de la narración digital, y por eso escribió la entrada que cité antes. Yo también lo hice, lo reconozco, pero creo que la memoria me está llevando hacia otros destinos…

A contar historias! on PhotoPeach

30 julio, 2015

Cuaderno de viaje de la Ruta de la Seda

Pocas cosas resultan más apreciadas para el viajero que su cuaderno de notas. Y aunque el blog de aula ya hizo en parte ese papel, tal vez faltaba este post para contar la siguiente experiencia, la que nos llevó a la ruta más milenaria. En realidad, se trata de recoger las anotaciones que iba dejando en mi moleskine, a la manera de Chatwin y Theroux. Ellos, como escritores, reflejaron buenos viajes literarios; pero algunos maestros, en la medida de lo posible, solo intentamos ser unos sencillos viajeros pedagógicos, si las leyes lo consienten.

Creo que fue en Saidabad donde se preparó el gran viaje de esta experiencia. No lo sabíamos en aquella ocasión, pero un año después empezó todo. Y así nació la historia de Ismaíl en la Ruta de la Seda: un proyecto de cuentos, geografías y músicas, de animación a la lectura y la escritura, una invitación al aprendizaje tecnológico.

La princesa Leitzu, también llamada Xi Lingshi, hizo de guía para saber de más personajes de los cuentos de ese mundo y de su geografía humana y física. En otros tiempos, con mucha facilidad podía uno desorientarse en los desiertos de la Ruta de la Seda, en sus gigantescas montañas, en sus abismos y glaciares. Nosotros, por suerte, viajamos seguros desde las mesas del aula y desde nuestras casas: China, Mongolia, India, Paquistán, Asia Central, Irán, Irak, Líbano, Israel, Egipto, Túnez, Argelia, Marruecos y, por fin, España. Y Galicia, claro.

De todas las ciudades, Samarcanda fue una de las que más nos sorprendió. Sin olvidar, por supuesto, lugares tan increíbles como la Gran Muralla china, el desierto de Takla Makan, la cordillera de Altai, el monte Elbrus, la ciudad perdida de Petra, las pirámides de Egipto junto al río Nilo, o el mayor de los desiertos, el Sáhara.

Las exploraciones individuales de los niños y niñas transformaron el viaje, puesto que ellos fueron los verdaderos artífices. Y en muchos momentos todos aprendimos de todos: con presentaciones, con historias encontradas, con creaciones artísticas, con diseños digitales. En el blog de aula hay registradas hasta 21 exploraciones individuales y colectivas, pero hubo algunas más que guardamos en nuestra memoria, como si se tratara de algún tesoro único. Igual que conservamos los mapas de este viaje, los cuentos que leímos y los libros que pudimos escribir. De hecho, constituyen nuestra cartografía imaginaria de la Ruta de la Seda…

09 mayo, 2015

En la tierra del fin del mundo

En el tiempo en que la tierra era joven, en un lugar en el que se pone el sol, vivía un hombre del que contaban sorprendentes poderes. Otros, en cambio, sólo hablaban de trucos y de juegos malabares. Era Hombre Que Va, que en lengua gallega se decía Home Que Vai.

Hombre Que Va inició un viaje hacia al Oeste por el sendero de la vida cotidiana. El camino fue largo y no dejó que ningún obstáculo, que ningún peligro, lo apartara de su meta. Tal vez por esa razón, o por algún motivo que ahora no recuerdo, en su marcha diaria organizaba, cada cierto tiempo, otros viajes de exploración y descubrimiento: para imaginar, para aprender, para jugar, para vivir. El último de ellos, el más reciente, llevó a los miembros de su tribu desde las praderas de China hasta los valles de Galicia.

Me alegra saber que las gentes del Premio Espiral de Edublogs 2015 tuvieron en cuenta esas historias en su lista de blogs finalistas

El pueblo onondaga

01 marzo, 2015

El caldero de Tolkien

Hace tiempo, en otro sitio, recuerdo que pensaba en un nombre para denominar a ciertas estrategias para inventar cuentos. En algún libro, que ahora olvidé, y que siento, leí una explicación de J. R. R. Tolkien sobre su proceso de creación. El escritor llegó a decir en una ocasión que, antes de escribir una nueva historia, ideaba un caldero imaginario donde mezclaba todos los materiales que pensaba utilizar. De esa manera nació El Caldero Mágico, quizás el más importante de los artefactos narrativos que suelo emplear en mi trabajo como docente.

Contomundi fue uno de mis blogs, el que mejor recuerdo, y allí conté las cosas que sabía sobre cuentos populares, lengua y tecnologías narrativas. Pero puedes creerme si te digo que nunca llegué a sospechar que algunas de sus historias habían llegado tan lejos. Por ejemplo, este caldero mágico. Así, pensé en retomar de nuevo aquel blog original, aunque luego consideré que segundas partes nunca fueron buenas. Por esa razón, y porque quiero renovar algunos de mis artefactos, aquel blog ha renacido de algún modo en Flipboard. Ahora se llama Contomundi Transmedia y tiene formato de revista, donde tendrán cabida mis sugerencias y, sobre todo, algunas de vuestras mejores aportaciones...

18 enero, 2015

El viaje de las historias

El hombre y la mujer son los únicos animales que cuentan historias. En cada uno de nosotros está la huella de la antigua tribu, de la familia, con un ciclo completo de recuerdos y de leyendas, e incluso de canciones que aguardan su momento para ser de nuevo cantadas. Por eso, es evidente que todos hemos nacido con una rica pero misteriosa mitología personal, aunque en muchos casos se volviera subterránea.

Descubrir ese ciclo de historias familiares puede convertirse en un ejercicio de arqueología narrativa. Porque con ellas se recuperan algunas de las zonas más brutalmente amputadas de la propia identidad. Pero con libertad y con la imaginación, seguro que cada cual es capaz de encontrar ese hilo de Ariadna para seguir otra vez esos mitos y cuentos perdidos.

Como un viajero, escucharé las múltiples voces que se oyen, también reinventaré mis propios mitos y mis leyendas personales. Y, así, a través de las historias que nos contamos y decimos, tal vez pueda entender mejor quiénes somos, de dónde venimos, a dónde nos dirigimos…

17 enero, 2015

El corazón de las tinieblas

Tal vez el mundo cambiase definitivamente en París, como escribí en otro post. En todo caso, si algo cambió fue para nosotros, para los occidentales confusos, porque en otras partes ya no tienen tanto tiempo para jugar. Todo es más básico en sus vidas: o se enfrentan al horror o serán exterminados. Eso es lo que ocurre con las flores del Kurdistán, las mujeres kurdas, unas verdaderas heroínas que merecen ser recordadas siempre. Al igual que su lucha en el mismo corazón de las tinieblas…

10 enero, 2015

La narrativa mundial y el terror

Una manera de entender el mundo cambió el 8 de enero en París. ¿Por qué atacaron la revista Charlie Hebdo y la tienda judía Hyper Cacher? El detonante de su furia fuimos nosotros.

Es el deslumbrante resplandor de nuestra modernidad. Es el embate de nuestra tecnología. Es esa carencia de Dios que transmitimos. Es la fuerza bruta de nuestra política exterior. Es la capacidad de la cultura occidental para traspasar todos los muros y penetrar en cada hogar, cada vida y cada mente.

Entonces, ¿qué ha sucedido? Es difícil saberlo todo, el Apocalipsis no tiene lógica. Aquellos hombres prometieron sumisión a Dios y meditaron sobre la sangre que habría de derramarse. Es cierto que somos ricos, privilegiados y fuertes, pero ellos estaban dispuestos a morir…

Je suis Charlie

Don DeLillo: En las ruinas del futuro (2002)
José Antonio Gabelas, tuiteo del 7 de enero de 2015

03 enero, 2015

Las flores del Kurdistán

Los relatos del mundo son innumerables, casi infinitos, como bien supo Sherezade, la primera princesa cuentacuentos. Por eso, después de 75 días sin escribir en el blog, vuelvo a hacerlo para decir una palabra: Kurdistán.

La prensa empezó el año nuevo acordándose de un pueblo olvidado y de una guerra que parece lejana, aunque no lo sea. Y así conocimos a las mujeres kurdas, las únicas flores que son capaces de crecer en medio de aquel desastre. Pero ellas, asoladas por sus enemigos, también saben de sueños y de esperanzas…